El verdadero yo · Cap 17 / 25

Vivir desde el verdadero yo en el éxito

También cuando todo va bien. Sin necesidad de inflarse.

0:00
10:00

10 minutos · meditación contemplativa · Busca un sitio tranquilo, si puedes

Leer este capítulo

El texto completo, por si prefieres leer o quieres volver a una frase

Bienvenido. Qué bien que vuelvas. Hoy queremos detenernos en un momento que parece fácil y no lo es. El momento en el que las cosas van bien. Si te apetece, busca una postura cómoda. Sentado, recostado. Como te quede mejor. Deja que el cuerpo se afloje. Hombros que bajan. Cara que se suelta. Toma aire por la nariz. Suéltalo despacio. Otra vez. Y una más. Sin hacer nada con la respiración. Solo acompañándola. A veces pensamos que el mayor peligro para nuestra paz interior es el fracaso. Que lo difícil es sostenerse cuando las cosas salen mal. Y es verdad que cuesta. Pero hay otra cosa que cuesta más. Y que se ve menos. El éxito. Cuando algo te sale bien. Cuando te reconocen. Cuando te aplauden. Cuando consigues lo que llevabas tiempo queriendo. En ese momento, algo dentro de ti se infla un poco. Y eso que se infla tiene un nombre en este recorrido. Es el falso yo. El personaje que llevas construyendo años, alimentándose. El éxito le encanta. Le da material. Le confirma. Le hace decir, por dentro: "ves, soy alguien". Y ahí está la trampa. Porque a partir de ese momento, te confundes con lo conseguido. Empiezas a pensar que eres tus logros. Tu cargo. Tu reconocimiento. Tu cifra. Y entonces ya no puedes soltarlos sin perderte. El éxito ata más fuerte que el fracaso, porque parece dulce. Vamos a probar otra forma de vivirlo. Trae a la memoria algo bueno que te haya pasado últimamente. Algo que te haya salido bien. Un proyecto. Un reconocimiento. Una etapa cumplida. Recuérdalo con cariño. No hay que rebajarlo. Mira lo que te dio. La alegría. El alivio. La satisfacción. Y ahora prueba a hacer algo casi imperceptible. Sepáralo de ti. Eso bueno pasó. Sí. Pasó a través de ti. Pero no es lo que tú eres. Tú estabas antes de que pasara. Y seguirás cuando ya no sea novedad. Lo conseguido es algo que ocurrió. Tú eres quien estaba ahí cuando ocurrió. Y eso es más grande, y más calmo, que el logro mismo. Quédate un momento con esta sensación de separar lo que has hecho de lo que eres. No es despreciar el logro. Es no atarte a él. Disfrutarlo sin que te coma. Vivir el éxito desde el verdadero yo es esto. Recibirlo con gratitud. Mirarlo. Incluso celebrarlo. Y al mismo tiempo saber que mañana podría no estar y tú seguirías entero. Las personas que han trabajado mucho su interior tienen algo en común. Cuando les pasa algo muy bueno, lo viven con alegría serena. Y cuando les pasa algo muy malo, lo sostienen con la misma quietud de fondo. Porque no se mueven del centro. La circunstancia cambia. El que mira la circunstancia, no. Eso es lo que estamos cultivando aquí. Un centro tuyo que no necesita que las cosas vayan bien para estar en paz. Y que cuando van bien, lo agradece sin atarse. Si te llevas una sola idea hoy, que sea esta. Lo conseguido es algo que pasó. Tú no eres lo conseguido. Disfrútalo, agradécelo, y sigue siendo tú. Gracias por estar aquí.

Esto es un capítulo de un recorrido más largo

En Brillemos.org tienes 10 recorridos de 25 capítulos como este — una práctica contemplativa diaria para volver al silencio.

Empieza El verdadero yo completo

Gratis · Sin tarjeta · En 30 segundos

Otros capítulos del recorrido

Ver todos →
  1. 01

    Recordar: hay dos yo dentro de ti

    Re-introducción consciente. Diferencia entre máscara y self.

  2. 02

    El falso yo no es enemigo, es necesario

    Liberarse del odio al ego. El falso yo te protegió cuando hizo falta.

  3. 03

    Cómo se construyó tu falso yo

    Infancia: lo que se premió, lo que se castigó, lo que tuviste que esconder.

  4. 04

    El precio del falso yo

    Cansancio, necesidad de validación, pérdida de espontaneidad.

  5. 05

    El primer indicio del verdadero yo

    Momentos de paz inesperada: infancia, naturaleza, silencio, dolor.