El verdadero yo · Cap 1 / 25

Recordar: hay dos yo dentro de ti

Re-introducción consciente. Diferencia entre máscara y self.

0:00
10:00

10 minutos · meditación contemplativa · Busca un sitio tranquilo, si puedes

Leer este capítulo

El texto completo, por si prefieres leer o quieres volver a una frase

Bienvenido. Esta es la hora de detenerse un momento. La hora de mirar algo que casi nunca miramos: a quién estamos siendo cuando creemos que somos nosotros. Si te apetece, busca una postura cómoda. Sentado, recostado. Como te quede mejor. Deja que el cuerpo se afloje un poco. Que los hombros bajen. Que la mandíbula se suelte. Toma aire por la nariz. Suéltalo despacio por la boca. Otra vez. Y otra más. Sin dirigir nada. Solo notando que estás aquí. Hay algo que conviene recordar de vez en cuando, y es esto. Dentro de ti, ahora mismo, hay dos versiones de ti operando a la vez. No es una metáfora. Es algo que puedes notar si te paras a mirar. Hay una versión que aprendiste a mostrar. La que sonríe cuando toca, la que dice lo que se espera, la que sabe cómo encajar. Esa versión es muy hábil. Lleva años en activo. Y hay otra versión. Más callada. Más antigua, incluso. La que estaba ahí antes de que aprendieras a complacer. La que estaba ahí cuando te quedabas mirando un insecto sin pensar en qué cara poner. A una le llamaremos, por hoy, la versión de fuera. A la otra, la versión de dentro. No para juzgar a ninguna. Solo para distinguirlas. Porque cuando uno no las distingue, vive sin saber muy bien quién está actuando. Si te apetece, vamos a hacer algo sencillo. Piensa en un momento reciente en el que dijiste que sí cuando, por dentro, era un no. No hace falta un ejemplo dramático. Vale uno pequeño. Una invitación a la que asentiste sin ganas. Una opinión que callaste. Una sonrisa que no salía sola. Mira ese momento sin culpa. Solo mira. ¿Quién dijo el sí? ¿Y quién, debajo, sabía el no? Ahí están las dos. Muy cerca. Casi pegadas. Una habla. La otra escucha. Una se mueve hacia fuera. La otra se queda quieta dentro. Casi todos vivimos casi todo el tiempo desde la primera. Y no porque seamos falsos. Sino porque la primera aprendió pronto que sobrevivir, de niño, pasaba por agradar. No vamos a destruir nada hoy. No vamos a romper la versión de fuera, ni a echarle nada en cara. Hoy solo hacemos algo más humilde. La reconocemos. Y reconocemos también a la otra, a la que llevaba años sin que la mirásemos. Quédate un momento en silencio. Sin hacer nada con esto. Solo nota que hay alguien que actúa, y alguien que respira mientras actúa. Las dos son tuyas. Pero solo una sabe quién eres. Si te llevas una sola idea hoy, que sea esta: Hay dos yo dentro de ti. Uno aprendió a mostrarse para sobrevivir. El otro estaba antes, y sigue ahí, esperando que lo recuerdes. Hoy no hace falta cambiar nada. Solo saber que existen los dos. Gracias por estar aquí.

Esto es un capítulo de un recorrido más largo

En Brillemos.org tienes 10 recorridos de 25 capítulos como este — una práctica contemplativa diaria para volver al silencio.

Empieza El verdadero yo completo

Gratis · Sin tarjeta · En 30 segundos

Otros capítulos del recorrido

Ver todos →
  1. 02

    El falso yo no es enemigo, es necesario

    Liberarse del odio al ego. El falso yo te protegió cuando hizo falta.

  2. 03

    Cómo se construyó tu falso yo

    Infancia: lo que se premió, lo que se castigó, lo que tuviste que esconder.

  3. 04

    El precio del falso yo

    Cansancio, necesidad de validación, pérdida de espontaneidad.

  4. 05

    El primer indicio del verdadero yo

    Momentos de paz inesperada: infancia, naturaleza, silencio, dolor.

  5. 06

    Soltar la capa "lo que produzco"

    Tu valor no es tu output, aunque te hayan educado para creerlo.