Gratitud · Cap 16 / 25

Lo que hiciste hoy bien (sin ego)

Reconocer una pequeña victoria sin enfadarte por las otras tres no hechas.

0:00
10:00

10 minutos · meditación contemplativa · Busca un sitio tranquilo, si puedes

Leer este capítulo

El texto completo, por si prefieres leer o quieres volver a una frase

Bienvenido. Vamos a hacer algo raro. Algo que probablemente nunca te hayas dicho a ti mismo. Reconocer una cosa que hiciste bien. Hoy. Solo una. Si te apetece, busca una postura cómoda. Suelta los hombros. Y deja que la respiración encuentre su propio ritmo. Casi todos tenemos un hábito raro. A final del día, hacemos un balance secreto en la cabeza. Y casi siempre, lo que aparece, es lo que NO se hizo. Las tres llamadas pendientes. El correo que no contestaste. Lo que querías cocinar y no cocinaste. La hora que ibas a meditar y no meditaste. Lo que dijiste y no debiste decir. Lo que no dijiste y debiste decir. Te acuestas con el saco lleno de lo que falta. Como si fueras el peor empleado de tu propia vida. Hoy queremos cambiar el balance. Aunque sea por un instante. Vamos a hacerlo en silencio. Lleva a la mente el día de hoy. O el de ayer, si el tuyo acaba de empezar. Recorre las horas pasadas con calma. Sin juzgarte. Y busca una cosa, solo una, que hayas hecho bien. No tiene que ser un gran logro. No tiene que ser nada que escribirías en un currículum. Cosas que cuentan, por ejemplo: Te has levantado, aunque no querías. Has llegado puntual a algo. Has escuchado a alguien sin interrumpir. Has hecho una comida, aunque te dio pereza. Has paseado. Has dado un abrazo a alguien que lo necesitaba. Has aguantado las ganas de soltar una mala respuesta a alguien. Has descansado, cuando hacía falta descansar y nadie te daba permiso. Has aguantado una hora más en un trabajo que no te gusta, para llevar dinero a tu casa. Has cuidado de algo. Una planta. Un animal. Un proyecto. Un hijo. Un padre. Has dicho algo amable a alguien que no se lo esperaba. Has callado cuando había que callar. Cosas pequeñas. Que no le importan a nadie. Que tú también pasas por alto. Pero que SON. Encuentra una. La que sea. La primera que te venga. Quédate con ella un momento. Sin minimizarla. Sin compararla con lo que NO has hecho. Sin meterte enseguida en el catálogo de pendientes. Solo, durante un instante, reconocer: "Esto, hoy, lo he hecho bien." Y, sin más, dártelo. Como darías un caramelo a un niño cansado. Sin pedir mérito. Sin necesitar ovación. Solo, en silencio, decirte por dentro: "Bien." A esto algunos lo llaman compasión con uno mismo. A otros les sonará a otra cosa. Pero lo importante es lo que pasa cuando lo haces. Algo dentro se afloja. Algo dentro deja de empujarte un poco. Y la voz crítica, que lleva todo el día diciendo "no es suficiente, no es suficiente", se calla unos segundos. Esos segundos son oro. Porque en ellos, te tratas como tratarías a alguien que quieres. Y eso, repetido en el tiempo, cambia algo serio. Te propongo, si te apetece, para llevar. Esta noche, antes de dormir, una cosa pequeña. Solo una cosa que hayas hecho bien hoy. No la apuntes. No te montes un diario. No lo conviertas en una técnica. Solo, en la cama, antes de cerrar los ojos, recuérdala. Y dile, en silencio, algo amable. "Lo he hecho bien." "Hoy he estado a la altura, en eso." "Gracias a mí mismo por esto." Suena raro al principio. Suena cursi. Pero hazlo igual. Porque es justo lo contrario de lo que llevamos años haciendo. Y necesita repetirse muchas veces antes de que deje de parecer raro. Quédate un momento más en silencio. Con esa cosa pequeña en la mente. Sin minimizarla. Si te llevas una sola idea hoy, que sea esta: La parte de ti que se exige más de la cuenta, lleva años hablando. La parte que reconoce lo que ya está bien, casi nunca. Hoy, por un instante, le hemos dado el micrófono a la segunda. Y la primera, sin discusión, se ha callado. Eso, en sí, ya es descanso. Gracias por estar aquí.

Esto es un capítulo de un recorrido más largo

En Brillemos.org tienes 10 recorridos de 25 capítulos como este — una práctica contemplativa diaria para volver al silencio.

Empieza Gratitud completo

Gratis · Sin tarjeta · En 30 segundos

Otros capítulos del recorrido

Ver todos →
  1. 01

    ¿Qué es agradecer de verdad?

    Distinción gratitud vs optimismo forzado vs deuda. Primera práctica diminuta.

  2. 02

    El reflejo automático de lo que falta

    La mente busca lo ausente. Notar el catálogo interno de quejas.

  3. 03

    Tres cosas al despertar

    Antes de mirar el móvil: tres cosas pequeñas que ya están bien.

  4. 04

    Agradecer al cuerpo que trabaja sin pedirlo

    Corazón, pulmones, órganos invisibles. Reconocer lo que late por ti.

  5. 05

    Agradecer a los sentidos

    Ver, oír, oler, tocar, saborear. Lo que millones darían por tener.