Gratitud · Cap 10 / 25

Las personas que cruzaste hoy

Las microcaricias del día: una mirada, un gesto, un "gracias" devuelto.

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10 minutos · meditación contemplativa · Busca un sitio tranquilo, si puedes

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Bienvenido. Date un momento para llegar. Piensa por un momento. ¿Con cuántas personas te has cruzado hoy sin que casi te enteraras? No las que viven contigo. No las íntimas. Las otras. Las del día. Las que pasaron por delante de ti como si fueran muebles. Y que, sin embargo, eran personas enteras. Que el cuerpo encuentre su sitio. Hombros que bajan. Mandíbula suelta. Inspira por la nariz, despacio. Suelta por la boca, más despacio aún. Otra vez. Solo notando. Aquí. Vamos a hacer un recorrido por las personas que han pasado por delante de ti hoy. O ayer. O este último rato. Sin importancia aparente. Empezamos. ¿Te has cruzado con alguien al salir de casa? Quizá un vecino. Quizá alguien por el rellano. ¿Te ha mirado alguien al meterte en el ascensor? ¿Te ha saludado el portero? ¿El cartero? Si has cogido algún transporte, ¿quién iba al lado tuyo? ¿Te ha cedido alguien el sitio? ¿Has cedido tú el tuyo? Si has entrado a una cafetería, ¿quién te ha atendido? Esa persona que sirve cafés todo el día, llevándolos a desconocidos, ¿te ha sonreído? ¿Te has dicho "buenos días" mutuamente? Quizá no. Quizá ha sido un intercambio rápido, sin levantar la cabeza, los dos mirando el móvil. Pero quizá sí. Vamos un poco más adentro. A lo largo del día, ¿alguien te ha mirado a los ojos? De verdad. Aunque fuera tres segundos. Una camarera que te dio el cambio. Una persona en una caja registradora. Un compañero en un pasillo. Alguien que cruzó la calle a tu lado y te saludó con la cabeza. Tres segundos. Una mirada. Eso es una caricia diminuta. Y casi siempre no las contamos. Y, sin embargo, son lo que sostiene el tejido del día. Sin ellas, el mundo sería un desierto. Hay personas, en este mismo momento, en residencias, en cuartos solos, en hospitales, que no han recibido ni una sola mirada hoy. Ni una. Que pasarán el día entero sin que nadie les diga "hola". Y eso duele de un modo que no se ve. Tú, casi seguro, hoy has recibido alguna. Tres segundos de mirada. Un "gracias" devuelto. Una sonrisa floja en el supermercado. Un "que pase un buen día" del que sirve el café. Eso es real. Eso es alimento humano. Y no lo agradecemos casi nunca. Te propongo dos cosas pequeñas, si te apetece. La primera. Ahora, en silencio, lleva a la mente a UNA persona que te haya tratado bien hoy. Aunque haya sido un gesto microscópico. Aunque ni recuerdes su cara. Solo el gesto. Y en silencio, sin más, agradécele. Esa persona no lo va a saber. No importa. Tú lo estás reconociendo. Eso es suficiente. La segunda, para llevar. Mañana, si recuerdas, devuelve una de esas microcaricias. Mira a los ojos a quien te sirva el café. Dale las gracias con la cara, no solo con la palabra. Saluda a alguien que normalmente saludarías a medias. Cede el paso a quien viene con prisa. No es activismo. No es ser "buena persona" en sentido moral. Es solo devolver al tejido un poco de lo que el tejido te ha dado a ti. Esas microcaricias circulan. Llegan a personas que están teniendo un día duro. A personas que han llorado en su cocina hace una hora. A personas que necesitan, hoy, un solo gesto humano para no soltarse del todo. Tú no sabes a quién está llegando lo que tú das. Tampoco sabes a quién agradecer todo lo que has recibido. Pero las dos cosas son reales. Y al darte cuenta, te vuelves más amable contigo. Porque te das cuenta de que has estado, durante años, en una conversación silenciosa con miles de personas. Hablando con caras. Diciendo "estás aquí" con los ojos. Recibiendo lo mismo a cambio. Y nadie te dio nunca un diploma por eso. Aun así, lo estás haciendo. Y otros lo están haciendo por ti. Si una sola cosa se queda hoy contigo: La gente con la que te cruzas no es "los demás". Es el tejido humano del que tú formas parte. Cada mirada cuenta. Y cada mirada que devuelves, también. Gracias por estar aquí.

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  1. 01

    ¿Qué es agradecer de verdad?

    Distinción gratitud vs optimismo forzado vs deuda. Primera práctica diminuta.

  2. 02

    El reflejo automático de lo que falta

    La mente busca lo ausente. Notar el catálogo interno de quejas.

  3. 03

    Tres cosas al despertar

    Antes de mirar el móvil: tres cosas pequeñas que ya están bien.

  4. 04

    Agradecer al cuerpo que trabaja sin pedirlo

    Corazón, pulmones, órganos invisibles. Reconocer lo que late por ti.

  5. 05

    Agradecer a los sentidos

    Ver, oír, oler, tocar, saborear. Lo que millones darían por tener.