Volver a tu tamaño · Cap 5 / 25

Práctica: la silla a la misma altura

Sin ideas nuevas. Una sesión guiada con una imagen que se queda para siempre: tu silla, que se había ido quedando baja en la mesa de tu propia casa — y tú, girando la rueda despacio hasta la misma altura. Ni por encima. Ni por debajo.

5 minutos de práctica

0:00
10:00

5 minutos · audio para escuchar con calma · Busca un sitio tranquilo, si puedes

Para después de escuchar

Pasa a papel, cuando puedas, tres cosas: una decisión que hoy es siempre de ella y un día fue tuya; una preferencia tuya escondida bajo un 'me da igual'; y un terreno donde aún decides con soltura. Son las coordenadas de tu tamaño — las vamos a usar todo el recorrido.

Algo diminuto para llevarte al día. Sin prisa, sin obligación.

Botiquín para el momento difícil

Clips de uno o dos minutos para escuchar justo cuando hace falta, no después. Guárdalos cerca.

Me acaba de corregir y quiero desaparecer

Voy a decir «me da igual»

He metido la pata y quiero esconderlo

Han respondido por mí delante de otros

Epílogo

Para volver un tiempo después de terminar el recorrido y mirar cómo va.

Epílogo: ¿cuánto sitio ocupas hoy?

Leer este capítulo

El texto completo, por si prefieres leer o quieres volver a una frase

Bienvenido. Hoy no hay ideas nuevas. Hoy hay una imagen — y es de las que se quedan a vivir. Llega con toda la calma. Postura estable. Cuerpo bien sostenido. Afloja la cara... los hombros... las manos. Inspira lento por la nariz. Y suelta el aire por la boca, largo. Bien. Imagina la mesa de tu casa. La de verdad — la de las comidas, las conversaciones, las decisiones. Y ahora mira las sillas. En la imaginación, las sillas de una casa dicen la verdad: tienen la altura del sitio que ocupa cada uno. Mira la tuya. Quizá la veas más baja. No de golpe — nadie se la serró una noche. Fue bajando sola, un poco con cada decisión que dejó de pasar por ti, con cada "pregúntale a ella", con cada "me da igual", con cada reojo. Media vuelta de rueda por año, y un día se mira desde abajo la propia mesa. Míralo sin vergüenza — recuerda: fue protección, no defecto. Y míralo también sin rencor hacia el otro lado: su silla no subió por maldad; los bailes hacen esto, y el suyo también le pesa. Y ahora, lo que viniste a hacer hoy. Debajo de tu silla hay una rueda. Como la de las sillas de oficina. Siempre estuvo — es tuya. Pon la mano en la rueda. Y empieza a girarla. Despacio. Nota cómo sube. Un centímetro... La mesa se va poniendo a su altura verdadera. Otro poco... Los hombros se te van abriendo solos. La espalda se endereza sin esfuerzo — es lo que hacen las espaldas cuando la silla es del tamaño correcto. Y para. Justo ahí. A la misma altura que las demás sillas de la mesa. No más alto — no venimos a mandar, ni a ganar, ni a devolver ninguna moneda. No hay revancha en este recorrido: hay estatura. La misma altura. Mírala: los ojos a la altura de sus ojos. La mesa, compartida. Tu sitio, del tamaño de un adulto de esta casa. Quédate un momento sintiéndolo — hombros, pies, mirada. Este es el cuerpo del recorrido entero: el de la silla a la misma altura. Vamos a volver a él una y otra vez. Y di por dentro, como quien fija una brújula: No necesito estar por encima. Tampoco por debajo. Este es mi sitio, y voy a volver a ocuparlo. Vuelve, poco a poco. La habitación, el peso del cuerpo, los sonidos. Inspira lento. Suelta despacio. Termina la primera semana: la mirada devuelta a tus manos, los dos mundos entendidos, la cadena vista, el "me da igual" destapado y la silla en marcha. La semana que viene miramos el baile — el de los dos — y te adelanto lo importante: no hay villano en esta historia. La frase de hoy: No necesitas estar por encima de nadie. Tampoco por debajo. La silla se sube despacio, con la propia mano — y a la misma altura se respira distinto. Mañana: el baile visto desde este lado. Gracias por estar aquí.

Esto es un capítulo de un recorrido más largo

En Brillemos.org encontrarás series y temporadas para comprender lo que estás viviendo y llevarte algo concreto a tu vida.

Empieza Volver a tu tamaño completo

Gratis · Sin tarjeta · En 30 segundos