Lactancia y alimentación

Lactancia duele: causas, soluciones y cuándo pedir ayuda

Equipo Brillemos · · 7 min de lectura
Lactancia duele: causas, soluciones y cuándo pedir ayuda

El dolor durante la lactancia materna es la causa más frecuente de abandono precoz, por delante de la hipogalactia real o de la incorporación laboral. Se define como cualquier sensación dolorosa en el pezón, la areola o el pecho durante o después de la toma que va más allá de la molestia leve y transitoria de los primeros días. La Asociación Española de Pediatría (AEP) es clara: la lactancia no tiene que doler. Cuando duele, siempre hay una causa identificable y, en la inmensa mayoría de los casos, una solución.

¿Es normal que duela al principio?

Los primeros días pueden acompañarse de una sensibilidad aumentada en el pezón al inicio de la toma, que dura unos segundos y va disminuyendo a lo largo de la primera o segunda semana. Esto se considera dentro de la normalidad fisiológica.

Lo que no es normal, en ningún momento, es:

  • Dolor que dura toda la toma o se intensifica.
  • Dolor que persiste entre tomas.
  • Grietas, heridas o sangrado en el pezón.
  • Dolor punzante o «como agujas» dentro del pecho.
  • Fiebre o enrojecimiento en cualquier zona de la mama.

Carlos González, en Un regalo para toda la vida, insiste: «Si dar el pecho duele, algo se puede mejorar. No hay que aguantar ni resignarse».

¿Cuáles son las causas más frecuentes del dolor?

Causa Síntomas clave Frecuencia estimada
Agarre inadecuado Dolor al inicio de la toma, pezón deformado o aplastado al salir 70-80 % de los casos
Frenillo lingual corto Agarre superficial a pesar de correcciones, chasquidos, pezón en forma de pintalabios 4-10 % de recién nacidos
Grietas / heridas Dolor visible, posible sangrado Consecuencia del mal agarre
Infección por cándida Dolor punzante irradiado, pezón brillante/rosado, a veces placas blancas en boca del bebé Variable
Vasoespasmo del pezón Pezón blanco tras la toma, dolor intenso tipo Raynaud Menos frecuente
Mastitis Zona roja, caliente, dura; fiebre; malestar general 2-10 % de lactantes
Obstrucción de conducto Bulto doloroso localizado, sin fiebre Frecuente
Perla de leche Punto blanco en el pezón, dolor focal Ocasional

¿Cómo resolver el dolor según su causa?

Agarre inadecuado: es la primera causa y la primera solución. Asegúrate de que el bebé abre bien la boca, abarca la areola y su mentón toca el pecho. Probar distintas posturas (acunado, balón de rugby, acostada) puede marcar la diferencia. Una consultora IBCLC puede valorar la toma en directo y corregir matices que pasan desapercibidos.

Grietas y heridas: mantener el pezón al aire tras la toma, aplicar la propia leche materna (contiene factores cicatrizantes) y, si es necesario, usar apósitos de hidrogel o lanolina purificada. La AEP desaconseja el uso de conchas de plata sin evidencia suficiente. La clave es corregir la causa (agarre o frenillo), no solo tratar el síntoma.

Frenillo lingual: si tras varias sesiones de corrección de agarre el dolor persiste, es recomendable que un profesional con experiencia (IBCLC, odontopediatra, cirujano maxilofacial) evalúe la anatomía oral del bebé. La frenotomía, cuando está indicada, es un procedimiento rápido que suele mejorar la toma de forma inmediata.

Infección por cándida: requiere diagnóstico médico. Se trata habitualmente con antifúngicos tópicos en el pezón y orales en la boca del bebé de forma simultánea. La APILAM y la web e-lactancia.org ofrecen información actualizada sobre tratamientos compatibles con la lactancia.

Vasoespasmo: aplicar calor seco tras la toma, evitar el frío y, en casos severos, el médico puede valorar el uso de nifedipino, un fármaco compatible con la lactancia según e-lactancia.org.

Mastitis: la OMS actualizó sus recomendaciones en 2022 y la AEP las recoge: no suspender la lactancia del pecho afectado, vaciar con frecuencia (mediante tomas o extracción), aplicar frío entre tomas para reducir la inflamación y consultar al médico si hay fiebre alta o síntomas que no mejoran en 24-48 horas. El tratamiento antibiótico solo es necesario cuando hay infección bacteriana confirmada o sospechada.

¿Cuándo acudir a una consultora IBCLC?

La IBCLC (International Board Certified Lactation Consultant) es la profesional con la certificación más exigente en lactancia materna a nivel mundial. La AEP recomienda su consulta cuando:

  • El dolor no remite tras dos o tres días de corrección del agarre.
  • Hay sospecha de frenillo lingual.
  • Existen grietas que no cicatrizan.
  • El bebé no gana peso de forma adecuada.
  • La madre tiene antecedentes de cirugía mamaria o hipoplasia.

En España puedes encontrar IBCLC a través de la Asociación Española de Consultoras de Lactancia (AECL). Muchas ofrecen consulta online, lo que facilita el acceso desde cualquier punto del país.

¿Y si el dolor se vuelve insoportable?

Ninguna madre debería sufrir en silencio. Si el dolor compromete tu bienestar físico o emocional, tienes derecho a buscar ayuda profesional, a usar pezoneras temporalmente bajo supervisión, a extraer y ofrecer en biberón mientras se resuelve la causa, o a complementar con fórmula si lo necesitas. La mejor alimentación es la que permite que madre y bebé estén bien.

En Brillemos.org entendemos que el dolor durante la lactancia puede generar frustración, culpa y conflictos en la pareja. Si sientes que la situación os desborda, nuestra IA mediadora puede acompañaros a comunicar necesidades y a buscar soluciones sin juicio.

Preguntas frecuentes

¿Las pezoneras solucionan el dolor? Las pezoneras pueden ser un recurso temporal útil bajo supervisión de una IBCLC, pero no resuelven la causa subyacente. Usarlas sin valoración profesional puede enmascarar un problema de agarre o de frenillo y reducir la transferencia de leche.

¿El dolor significa que no tengo suficiente leche? No. El dolor y la producción son cuestiones diferentes. De hecho, un agarre doloroso puede vaciar mal el pecho y reducir la producción a medio plazo, pero la solución es corregir el agarre, no suplementar.

¿Puedo tomar ibuprofeno si me duele el pecho? Sí. El ibuprofeno es compatible con la lactancia materna según la APILAM y e-lactancia.org. Además, tiene efecto antiinflamatorio, lo que lo convierte en el analgésico de elección en caso de mastitis o ingurgitación.

¿Puede doler la lactancia con el segundo hijo si con el primero fue bien? Sí. Cada díada madre-hijo es diferente. Un bebé con un frenillo más corto, un tamaño de boca distinto o una postura diferente puede generar dificultades nuevas. No hay que asumir que la experiencia previa garantiza una lactancia sin problemas.

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