Relaciones de pareja

Asexualidad: cuando no sentir deseo es perfectamente válido

Equipo Brillemos · · 8 min de lectura
Asexualidad: cuando no sentir deseo es perfectamente válido

La asexualidad es una orientación sexual caracterizada por la ausencia persistente de atracción sexual hacia otras personas, independientemente de su género. La Asexual Visibility and Education Network (AVEN), principal referencia mundial en el tema, la define como un espectro que abarca desde la ausencia total de atracción sexual hasta experiencias parciales o condicionales de dicha atracción. La asexualidad no es un trastorno, no es una consecuencia del trauma —aunque puede coexistir con experiencias traumáticas—, no es una fase y no requiere tratamiento. Según estimaciones basadas en estudios epidemiológicos publicados en el Journal of Sex Research, aproximadamente el 1 % de la población se identifica como asexual, aunque la cifra real podría ser mayor dado el desconocimiento general sobre esta orientación.

Concepto Definición
Asexual Persona que no experimenta (o experimenta de forma muy limitada) atracción sexual
Gris-asexual Persona que experimenta atracción sexual en raras ocasiones o con baja intensidad
Demisexual Persona que solo experimenta atracción sexual tras establecer un vínculo emocional profundo
Atracción romántica Deseo de conexión afectiva y romántica (independiente de lo sexual)
Atracción sexual Deseo de contacto sexual con otra persona
Libido Impulso fisiológico de excitación (puede existir sin atracción sexual dirigida)

¿La asexualidad es un trastorno?

No. Ni la OMS ni la APA la clasifican como trastorno. La quinta edición del DSM (DSM-5) excluye explícitamente la asexualidad del diagnóstico de «trastorno de interés/excitación sexual», reconociendo que se trata de una variación normal de la orientación sexual.

Emily Nagoski, en Come as You Are, dedica un capítulo entero a desmontar la patologización de la diversidad sexual. Su mensaje es claro: no existe un nivel «correcto» de deseo sexual. El modelo de Nagoski —con su «acelerador» y su «freno»— muestra que cada persona tiene una configuración única, y la asexualidad es simplemente una posición más en ese espectro.

¿Qué diferencia hay entre no sentir atracción sexual y tener bajo deseo?

La diferencia es fundamental:

  • Una persona con bajo deseo experimenta atracción sexual pero con menor frecuencia o intensidad de lo que desearía (o de lo que su pareja desearía). Puede vivir esta situación con malestar.
  • Una persona asexual no experimenta atracción sexual y no vive esa ausencia como un problema. Es parte de su identidad, no un síntoma.

Dicho esto, si alguien que antes sentía deseo deja de sentirlo de forma repentina y esto le genera malestar, conviene explorar posibles causas médicas o psicológicas. El descenso brusco del deseo no es asexualidad; es un cambio que merece atención.

¿Pueden las personas asexuales tener relaciones de pareja?

Absolutamente. La asexualidad se refiere a la atracción sexual, no a la capacidad de amar, desear compañía o disfrutar de la intimidad emocional. Muchas personas asexuales son románticas —heterorrománticas, homorrománticas, birrománticas, panrománticas— y buscan relaciones afectivas profundas.

Sue Johnson, desde la EFT, subraya que el vínculo de apego no depende de la sexualidad: las tres preguntas fundamentales del apego —«¿Puedo contar contigo? ¿Responderás cuando te necesite? ¿Me valoras?»— pueden responderse afirmativamente sin que el sexo sea parte de la ecuación.

¿Qué ocurre cuando un miembro de la pareja es asexual y el otro no?

Esta es una de las situaciones más complejas en terapia de pareja. La discrepancia no es solo de deseo; es de orientación. Y las soluciones que funcionan para el deseo discrepante —crear contextos, planificar encuentros— pueden no ser aplicables aquí.

Esther Perel reconoce en Mating in Captivity que cada relación necesita definir sus propios términos de intimidad. Algunas opciones que las parejas mixtas (asexual/alosexual) negocian:

  • Compromiso: la persona asexual participa en cierto nivel de intimidad física por voluntad propia (no por obligación), y la persona alosexual acepta que la frecuencia y el tipo de contacto serán distintos a lo que desearía.
  • Relación abierta parcial: la persona alosexual satisface sus necesidades sexuales fuera de la pareja con el consentimiento explícito de ambos.
  • Priorizar la intimidad no sexual: construir la relación sobre otros pilares de conexión —emocional, intelectual, de compañerismo—.

Ninguna de estas opciones es universalmente válida. Lo que funciona para una pareja puede ser inaceptable para otra. La clave es la comunicación honesta y el respeto mutuo.

¿Cómo acompañar a alguien que se identifica como asexual?

Si tu pareja te dice que es asexual, estas son las respuestas que construyen vínculo:

  • Escuchar sin intentar «arreglar»: la asexualidad no necesita arreglo.
  • Informarte: leer sobre el espectro asexual (AVEN es un excelente punto de partida).
  • No personalizar: su falta de atracción sexual no es rechazo hacia ti.
  • Hablar de necesidades: ambos tenéis necesidades legítimas. El reto es encontrar formas de honrarlas que sean sostenibles para los dos.
  • Buscar apoyo si lo necesitáis: un terapeuta familiarizado con la diversidad sexual o herramientas como Brillemos.org pueden facilitar el diálogo.

¿La asexualidad puede cambiar con el tiempo?

La orientación sexual, incluida la asexualidad, puede ser fluida en algunas personas y estable en otras. Algunas personas que se identificaron como asexuales en un momento de su vida experimentan atracción sexual más adelante, y viceversa. Esto no invalida su identidad anterior ni la actual: simplemente refleja la complejidad de la experiencia humana.

Preguntas frecuentes

¿Una persona asexual puede tener relaciones sexuales? Sí. Algunas personas asexuales mantienen relaciones sexuales por diversos motivos: placer físico (la excitación fisiológica puede existir sin atracción), deseo de intimidad con su pareja, deseo de tener hijos, o simplemente curiosidad. La asexualidad se define por la atracción, no por la conducta.

¿La asexualidad es lo mismo que el celibato? No. El celibato es una elección conductual (decidir no tener sexo). La asexualidad es una orientación (no experimentar atracción sexual). Una persona asexual no está «eligiendo» no sentir; simplemente no siente.

¿Puede la asexualidad ser consecuencia de un trauma sexual? En la mayoría de los casos, no. Aunque algunas personas con trauma sexual experimentan aversión al sexo, esto es un síntoma postraumático, no asexualidad. La diferencia clave es el malestar: el trauma genera sufrimiento; la asexualidad no.

¿Cómo sé si soy asexual o simplemente tengo bajo deseo? Pregúntate: ¿la ausencia de deseo te genera malestar? Si la respuesta es «no, simplemente así soy», es posible que estés en el espectro asexual. Si la respuesta es «sí, antes sentía deseo y ahora no», puede haber otras causas que explorar.

¿Existen comunidades de apoyo para personas asexuales en España? Sí. AVEN tiene una comunidad hispanohablante activa (asexuality.org), y existen grupos en redes sociales y asociaciones LGTBIQA+ que incluyen la «A» de asexualidad. No estás solo/a.

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