El duelo que no compartimos
Perdieron a su hija hace seis años. Nunca la han nombrado juntos.
Nuria (39) y David (41) perdieron a su hija en la semana treinta y ocho de embarazo, hace seis años. Él "se hizo el fuerte" y volvió a trabajar a la semana; ella lo vivió como frialdad y nunca se lo ha perdonado del todo. Tienen otro hijo, funcionan, se quieren. Pero hay una caja en lo alto del armario que ninguno de los dos abre.
Este capítulo habla de la pérdida de un bebé.
Lo que te llevas
Los duelos no compartidos se lloran dos veces: el tuyo y la soledad del otro. Nombrar en voz alta lo que nunca habláis — con nombre propio — es la primera reparación. Práctica: si en tu casa hay una "caja" (un tema, una persona, una fecha de la que no se habla), ponedle día y hora para abrirla juntos.